A nivel de financiación y donantes los países anglosajones disponen de una más dilatada experiencia, recursos y diversidad en lo que a formas y productos para financiación se refiere.

Últimamente se habla mucho del crowdfunding como una posible alternativa a la financiación tradicional; nos gustaría comentar otros mecanismos  que, en algún caso, manejan cifras de inversión de millones de dólares.

No están todos los que son pero sí nos han parecido figuras de especial interés:

Capital paciente

Es un préstamo o inversión con unas condiciones inferiores a las de mercado o sin condiciones de interés, Este modelo se fundamenta en aprovechar lo mejor del mercado y lo mejor de la ayuda al desarrollo. Bajo la idea de no tratar a las personas de bajos ingresos como beneficiarios pasivos sino por el contrario como sujetos activos de su propio desarrollo, el Fondo aporta recursos a empresarios que conocen bien sus comunidades y que idean soluciones para el abastecimiento de agua, vivienda, energía alternativa y atención en salud.

Venture Philanthropy

Esta es una forma de filantropía estratégica, en la que el donante o financiador no sólo aporta los fondos, sino también consejos, asesoramiento y expertise. Es apropiado para organizaciones que necesitan o quieren crecer y no disponen de los recursos económicos ni del equipo profesional para llevarlo a cabo.

Quasi-equity / Participaciones sobre ingresos

Es un producto de inversión privado que provee de fondos a organizaciones que pueden generar algún beneficio en su actividad. Los fondos van ligados a este beneficio futuro y, a diferencia de los créditos, el retorno funciona en base al diferencial con el rendimiento futuro previsto. Si el resultado previsto no se alcanza, el retorno de los fondos puede ser muy bajo o incluso cero, y si el rendimiento es mejor que el esperado, el retorno también lo será. Es especialmente útil para emprendedores sociales u organizaciones que no podrían afrontar préstamos o emitir participaciones, pero que mantienen una actividad económica cuyos beneficios se destinan a proyectos.

Bonos de Impacto Social

Son una forma de inversión basada en un contrato y una relación a tres bandas: Sector público, sector privado y organizaciones y sociedad civil. El primero se compromete a pagar por una mejora sustancial de los resultados sociales de una población (lo que implica además del beneficio evidente una reducción de costes a largo plazo), el sector privado dispone los fondos para la intervención y éstos son entregados a la organización que implantará los proyecto para conseguir esos cambios. El retorno de la inversión se producirá si se cumplen los resultados pactados (esperados);  es una figura que premia el éxito, por lo tanto puede ser una figura muy potente para conseguir cambio social e inversión.

Bonos de Inversión Social (Charitable bond)

La base es deuda a largo plazo usada para financiar el crecimiento.  Existen diferentes formatos: bonos de inversión social como un concepto útil en el que individuos, empresas y fundaciones  que pueden permitírselo, donan una suma que en un periodo limitado se usa para financiar proyectos con vocación comunitaria. El dinero se devuelve al donante intacto. No hay ningún beneficio directo o pago de intereses, pero la compra de un bono tiene resultados atractivos para los altruistas. Otro concepto son  bonos  que generan intereses atractivos y permiten a los inversores dedicar el 20% del valor de su inversión para proyectos sociales a cambio de recuperar el capital a largo plazo. Préstamos en los que todo el interés va a proyectos sociales…

Acciones de Inversión Comunitaria

Son fondos generados  en una comunidad  mediante la emisión y compra de participaciones sobre un proyecto social en esa comunidad. Se diferencia de la donación standard, porque a diferencia de ésta, el fondo donado da derecho a control y conocimiento sobre cómo se invierte. Es un modo de conseguir que la comunidad financie mediante proyectos sociales de su interés, manteniendo el control sobre los mismos. Los fondos provienen de las personas de la comunidad, que compran una participación en lugar de efectuar una donación, esto les convierte en accionistas del proyecto, a todos los efectos.

Plataformas Específicas para el Tercer Sector de Crowdfunding

Plataformas de crowdfunding orientadas para y por el tercer sector, en el que disponen espacios y acciones para donantes y espacios para entidades, algunas incorporan gestión de voluntariado, planes específicos para entidades y actividades para donantes. Causes, Crowdrise y Donate now son las principales, mucho más interactivas y que permiten financiar no sólo proyectos sino también entidades y hasta equipos.

Pre funding sobre fundraising, Prestamos puente….

Cuando el fundraising está orientado a largo plazo, existen dificultades de tesorería o las cantidades no llegan en los tiempos que requiere el proyecto, existen entidades que facilitan crédito de bajo interés para completar o arrancar los proyectos a la espera de los fondos, se le llama también  last brick financing,

Todos estos productos y más, están respaldados por organizaciones específicas que los facilitan. ¿Es imposible este cambio en nuestro entorno? La realidad nos dice que es posible y que funciona.

¿Es necesario?  Todo parece indicar que por un lado, las administraciones no pueden soportar el volumen de fondos destinado hasta ahora, por lo que no parece que vaya a retornar el escenario de financiación pasado y además parece que las administraciones van a ser más consecuentes con sus propias necesidades y más exigentes en lo que obtienen respecto a los fondos destinados.  Por otro las fuentes privadas también sufren los efectos de la crisis y son muy cuidadosos con sus partidas de gasto.

¿Pueden los donantes privados compensar el vacío?  Es cierto que, comparativamente a otros países,  los porcentajes de donantes privados (socios u otras formas) son más bajos en España  y por lo tanto hay posibilidad de seguir creciendo, pero parece claro que los sistemas tradicionales son más costosos y no están funcionando como se espera. Parece que los donantes privados empiezan a mostrar cierto cansancio con las propuestas y modelos de siempre. Internet y las redes sociales han hecho que el control de nuestros donantes sobre el resultado de su donación y su exigencia en este sentido, sea mayor.

¿Estamos preparados para acceder a estos sistemas?  De lo que conocemos, en algunos casos, es claro que la forma u organización, no la misión ni la visión,  de las entidades debería cambiar para acceder a estos tipos de productos, en otros casos ya existe este tipo de organización, pero la orientación y la capacidad de ejecución carece de la tensión  necesaria para acreditar o al menos pronosticar la capacidad de conseguir los resultados y finalmente sería necesario un esfuerzo extra en la medición del impacto que conseguimos con nuestra actuación.

Pero lo cierto es que la respuesta todavía la tiene el sector.

 

 

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